Hay pérdidas que lo cambian todo. La muerte de un ser querido, una ruptura, un cambio vital importante… situaciones que dejan un vacío difícil de explicar y que afectan a cómo te sientes, a cómo piensas y a cómo vives el día a día.
El duelo no es solo tristeza. Puede aparecer como bloqueo, culpa, enfado, ansiedad o una sensación constante de soledad que cuesta compartir con los demás.
Y aunque cada persona lo vive de una forma distinta, hay algo común: no siempre es fácil atravesarlo solo. En Miray te acompañamos en este proceso, respetando tu ritmo y tu forma de sentir, para que puedas empezar a dar sentido a lo que estás viviendo.















