Alexitimia: qué es y por qué a algunas personas les cuesta identificar lo que sienten

Alguien te pregunta cómo estás y respondes: «Bien, normal». Pero quizá llevas días más irritable, tienes un nudo en el estómago o notas que algo te preocupa, aunque no sabrías explicar exactamente qué. O puede que tu pareja te pregunte qué te ocurre después de una discusión y, por mucho que lo intentes, no encuentres las palabras.
«No sé qué me pasa. Solo sé que no estoy bien».
A veces sentimos que algo ocurre dentro de nosotros, pero nos cuesta identificarlo, comprenderlo o expresarlo. Y aunque desde fuera pueda parecer que somos personas frías, distantes o poco emocionales, la realidad puede ser bastante diferente. Esta dificultad tiene relación con lo que en psicología conocemos como alexitimia. En Miray Centro de Psicología, como psicólogos en Málaga y a través de terapia online, acompañamos a menudo a personas que sienten mucho, pero no saben ponerle nombre.
En pocas palabras
- La alexitimia es una dificultad para identificar, diferenciar y describir las propias emociones.
- Tener alexitimia no significa no sentir: la emoción está, lo difícil es reconocerla y ponerle palabras.
- No es un trastorno mental independiente, sino un rasgo que aparece en distintos grados.
- Se puede trabajar: observar las sensaciones del cuerpo, ampliar el vocabulario emocional y, si hace falta, hacerlo acompañado en terapia.
¿Qué es la alexitimia en psicología?
La alexitimia es una característica psicológica relacionada con la dificultad para identificar, diferenciar y describir las propias emociones. El término lo propuso el psiquiatra Peter Sifneos en los años setenta y significa, literalmente, «sin palabras para las emociones».
Definición clave: tener alexitimia no significa no sentir emociones. Una persona puede experimentar tristeza, miedo, enfado o cariño y, sin embargo, tener dificultades para reconocer qué está sintiendo o explicárselo a los demás. No constituye por sí misma un trastorno mental independiente: puede presentarse en diferentes grados y afectar de distintas maneras a la vida cotidiana.
Por ejemplo, alguien puede notar una sensación desagradable después de una conversación, pero no identificar que se ha sentido rechazado. O sentirse incómodo sin saber si lo que aparece es enfado, vergüenza o miedo.
Y conviene distinguirla de algo que nos ocurre a todos: tener dificultades puntuales para saber qué sentimos no significa necesariamente presentar alexitimia. La diferencia está en que esa dificultad sea habitual y se repita en distintas situaciones.
Tabla: las tres facetas que la investigación suele describir en la alexitimia
| Faceta | Qué significa | Cómo puede sonar |
|---|---|---|
| Identificar | Dificultad para reconocer qué emoción aparece y distinguirla de las sensaciones físicas | «Estoy raro, pero no sé qué es» |
| Describir | Dificultad para poner en palabras lo que se siente y comunicarlo | «Te puedo contar lo que pasó, pero no cómo me sentí» |
| Pensamiento orientado a lo externo | Tendencia a centrarse en los hechos más que en la experiencia interna | «Lo importante es lo que hay que hacer, no cómo me siento» |
¿Cuáles son las señales de la alexitimia?
Aunque cada persona puede experimentarla de manera diferente, existen algunas manifestaciones habituales.
1. Te cuesta saber exactamente qué estás sintiendo
Quizá reconoces que algo te pasa, pero no consigues identificarlo. Puedes decir «estoy raro», «estoy agobiado» o «no sé qué me ocurre». Y cuando alguien intenta ayudarte a concretarlo, tampoco sabes qué responder.
No necesariamente porque no quieras hablar de ello, sino porque todavía no has conseguido comprender qué emoción hay detrás de ese malestar.
2. Te resulta difícil expresar tus emociones con palabras
Después de una discusión puedes explicar perfectamente qué ocurrió, qué dijo la otra persona y cómo terminó la conversación. Pero cuando te preguntan: «¿Y cómo te sentiste con eso?», te quedas en blanco.
Es como si pudieras contar toda la historia, pero te costara acceder a la parte emocional de lo sucedido.
3. Identificas antes las sensaciones físicas que las emociones
Puede que notes tensión en los hombros, molestias en el estómago o una sensación de inquietud, pero no relaciones fácilmente esas sensaciones con lo que estás viviendo.
A veces el cuerpo nos ofrece señales que todavía no sabemos interpretar emocionalmente. Eso no significa que todas las molestias físicas tengan un origen psicológico, pero sí que nuestras emociones también pueden expresarse a través del cuerpo.
4. Tiendes a centrarte en los hechos más que en lo que sientes
Cuando cuentas algo que te ha ocurrido, quizá te resulta más sencillo describir la situación que hablar de tu experiencia emocional. Puedes explicar qué pasó, quién estaba presente o qué decisiones tomaste, pero te cuesta detenerte en cómo te afectó.
No tiene por qué significar que quieras evitar tus emociones conscientemente. En algunas personas, simplemente resulta más difícil identificar esa parte de su experiencia.
¿Te reconoces? Señales frecuentes de alexitimia
- ✓Cuando te preguntan cómo estás, solo te salen palabras como «bien», «mal» o «agobiado».
- ✓Notas tensión o malestar en el cuerpo sin saber a qué emoción responde.
- ✓Te quedas en blanco cuando alguien te pregunta cómo te sentiste.
- ✓Te resulta más fácil contar los hechos que hablar de lo que te provocaron.
- ✓Te han dicho alguna vez que pareces frío o distante, aunque por dentro no lo sientas así.
Esta lista no es un test diagnóstico: los cuestionarios de alexitimia que circulan en internet tampoco lo son. Solo un profesional puede valorar qué te está ocurriendo.
¿Por qué a algunas personas les cuesta identificar lo que sienten?
No existe una única explicación para la alexitimia. Pueden intervenir factores individuales, biológicos, psicológicos y relacionados con nuestras experiencias.
Por ejemplo, si durante la infancia escuchabas con frecuencia expresiones como «no es para tanto» o «no tienes motivos para enfadarte», quizá aprendiste que determinadas emociones no tenían demasiado espacio. En otras familias, simplemente se hablaba poco de lo que cada uno sentía. Estas experiencias pueden influir en cómo desarrollamos nuestro lenguaje emocional, aunque no explican todos los casos de alexitimia. Si te interesa cómo se transmiten estas dinámicas, puedes leer más sobre cómo romper patrones familiares.
También puede existir una dificultad para interpretar las señales internas del cuerpo, algo relacionado con lo que en psicología conocemos como interocepción. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2024 (Van Bael et al.) encontró una relación entre la alexitimia y la forma en que las personas perciben esas señales corporales. Y en determinados momentos de estrés o malestar psicológico podemos experimentar más dificultades para conectar con lo que sentimos.
Importante: no hay que asumir que todas las personas con alexitimia han vivido experiencias traumáticas o han aprendido a reprimir sus emociones. Cada historia es diferente.
¿Cómo puede afectar la alexitimia a las relaciones de pareja?

Imagina que una persona necesita hablar después de una discusión. Le pregunta a su pareja: «¿Qué te pasa? ¿Estás enfadado conmigo?». Y la otra responde: «No lo sé».
La primera puede interpretar esa respuesta como falta de interés, distancia o rechazo. Pero quizá la otra persona realmente no sabe qué está sintiendo. Y entonces aparece un desencuentro: una necesita hablar para sentirse cerca y la otra no encuentra las palabras para hacerlo.
El problema no siempre es que alguien no quiera compartir lo que siente. A veces es que todavía no sabe cómo reconocerlo o expresarlo.
Esto no significa que la alexitimia explique todas las dificultades de comunicación ni que una persona con estas características no pueda construir relaciones satisfactorias. Pero comprender estas diferencias puede ayudarnos a evitar interpretaciones que generan todavía más distancia. Si este desencuentro se repite en vuestra relación, la terapia de pareja en Málaga puede ser un espacio para aprender a entenderos.
¿Es lo mismo tener alexitimia que reprimir las emociones?
No exactamente. Una persona puede saber que está enfadada, pero intentar ocultarlo porque teme generar un conflicto. Otra puede notar que algo le ocurre después de una discusión, pero no conseguir identificar si está enfadada, triste o asustada. Desde fuera ambas pueden parecer personas que no expresan sus emociones. Pero lo que ocurre internamente puede ser muy diferente.
Tabla: alexitimia y represión emocional, en qué se diferencian
| Aspecto | Alexitimia | Reprimir las emociones |
|---|---|---|
| ¿Sabes qué sientes? | Cuesta reconocerlo o nombrarlo | Normalmente sí |
| Dónde está la dificultad | En identificar o describir la emoción | En permitirse sentirla o mostrarla |
| Frase típica | «No sé qué me pasa» | «Prefiero no decir nada» |
| Desde fuera | En ambos casos la persona puede parecer distante o poco expresiva | |
En la alexitimia, la dificultad principal está en reconocer o describir las emociones. En la evitación emocional, puede existir un intento de apartarse de ellas, aunque no siempre sea consciente. Si te identificas más con esto segundo, en otro artículo hablamos de qué ocurre cuando reprimimos las emociones.
Miray Centro de Psicología
No tener las palabras ahora no significa que no puedas encontrarlas.
Te acompañamos a reconocer lo que sientes y a expresarlo a tu ritmo, sin juicios. En consulta en Málaga o por videollamada.
¿Se puede trabajar la alexitimia?
Sí. Aunque cada persona tiene sus propias dificultades y necesidades, podemos desarrollar habilidades que nos ayuden a comprender y expresar mejor nuestras emociones. No se trata de identificar perfectamente todo lo que sentimos, sino de aprender a prestar más atención a nuestra experiencia interna.
Empieza por observar lo que notas
En lugar de exigirte encontrar inmediatamente una emoción, puedes preguntarte: «¿Qué estoy notando ahora mismo?». Quizá tensión, inquietud, cansancio o una sensación difícil de explicar.
Después puedes intentar relacionarlo con lo que has vivido: ¿ha ocurrido algo que te haya preocupado, decepcionado o hecho sentir incómodo? No necesitas tener una respuesta perfecta. Se trata de empezar a reconocer esas señales.
Amplía poco a poco tu vocabulario emocional
Muchas veces utilizamos palabras muy generales como «bien», «mal» o «agobiado». Pero no es lo mismo sentirse decepcionado que rechazado, ni estar frustrado que tener miedo. Aprender a diferenciar estas experiencias puede ayudarnos a comprender mejor qué necesitamos.
«Mal» → ¿triste, decepcionado, rechazado?«Agobiado» → ¿presionado, asustado, desbordado?«Raro» → ¿inquieto, avergonzado, dolido?
Y recuerda que no siempre tenemos que saber explicar cómo nos sentimos inmediatamente. A veces necesitamos tiempo para entenderlo.
¿Cuándo puede ayudarte acudir a terapia?

Si habitualmente te cuesta identificar tus emociones, sientes que no consigues explicar lo que te ocurre o estas dificultades están afectando a tus relaciones, puede ser útil buscar acompañamiento psicológico.
En terapia podemos explorar cómo te relacionas con tus emociones, qué experiencias pueden haber influido en ello y qué recursos necesitas desarrollar. No se trata de aprender una lista de emociones y empezar a utilizarlas correctamente, sino de construir una mayor conexión con tu experiencia interna, a tu propio ritmo. Las revisiones recientes (Luminet y Nielson, 2025) apuntan precisamente en esa dirección: entender la alexitimia como un proceso en el que se puede intervenir, no como una etiqueta fija.
Cómo podemos ayudarte desde Miray Centro de Psicología
En Miray acompañamos a personas que sienten que algo les pasa, pero no consiguen identificarlo, que se bloquean cuando alguien les pregunta cómo están o que encuentran dificultades para expresar sus necesidades emocionales. En nuestra terapia individual en Málaga podemos ayudarte a:
- Reconocer las señales de tu cuerpo y relacionarlas con lo que estás viviendo.
- Poner nombre a lo que sientes con más matices.
- Comprender qué experiencias han influido en tu forma de relacionarte con las emociones.
- Expresar tus necesidades a las personas importantes para ti.
Si además sientes que las emociones te desbordan con facilidad, puede interesarte nuestro enfoque de terapia emocional. Porque quizá durante mucho tiempo has pensado: «Es que yo no sé expresar mis emociones». Pero no tener las palabras ahora no significa que no puedas aprender a encontrarlas.
Si te reconoces en estas dificultades, en Miray Centro de Psicología podemos acompañarte, tanto presencialmente con nuestro equipo de psicólogos en Málaga como a través de terapia psicológica online.
Preguntas frecuentes sobre la alexitimia
Es una característica psicológica que consiste en la dificultad para identificar, diferenciar y describir las propias emociones. La persona siente, pero le cuesta reconocer qué emoción aparece y explicarla con palabras. No es un trastorno mental independiente y puede presentarse en distintos grados.
Sí las siente. Puede experimentar tristeza, miedo, enfado o cariño, pero tiene dificultades para reconocer qué está sintiendo o para expresarlo. Por eso desde fuera puede parecer fría o distante, aunque internamente no lo sea.
Las más habituales son no saber qué estás sintiendo, quedarte en blanco cuando te preguntan cómo te sentiste, notar antes las sensaciones físicas que las emociones y centrarte más en los hechos que en tu experiencia emocional. Lo relevante es que estas dificultades sean habituales.
No hay una única causa. Pueden influir factores biológicos y psicológicos, haber crecido en un entorno donde se hablaba poco de las emociones, dificultades para interpretar las señales del cuerpo (interocepción) o etapas de mucho estrés. No todas las personas con alexitimia han vivido experiencias traumáticas.
No. Quien reprime sus emociones suele saber qué siente, pero intenta ocultarlo o apartarse de ello. En la alexitimia la dificultad está en reconocer o describir la emoción. Desde fuera ambas situaciones pueden parecer iguales, pero internamente son distintas.
Se puede trabajar. Observar las sensaciones del cuerpo, ampliar el vocabulario emocional y explorar en terapia cómo te relacionas con tus emociones ayuda a reconocerlas y expresarlas mejor. En Miray Centro de Psicología puedes hacerlo de forma presencial en Málaga u online.
Fuentes y referencias
- Sifneos, P. E. (1973). The prevalence of «alexithymic» characteristics in psychosomatic patients. Psychotherapy and Psychosomatics, 22(2–6), 255–262.
- Taylor, G. J., Bagby, R. M. y Parker, J. D. A. (1997). Disorders of Affect Regulation: Alexithymia in Medical and Psychiatric Illness. Cambridge University Press.
- Sánchez-Teruel, D. y Robles-Bello, M. A. (2024). Alexitimia: cómo nos afecta la incapacidad para identificar emociones. Universidad de Granada.
- Luminet, O. y Nielson, K. A. (2025). Alexithymia: Toward an Experimental, Processual Affective Science with Effective Interventions. Annual Review of Psychology, 76, 741–769.
- Van Bael, K. et al. (2024). A systematic review and meta-analysis of the relationship between subjective interoception and alexithymia. PLOS ONE, 19(11).
Este artículo ha sido escrito y revisado siguiendo el proceso editorial de Miray. Toda la información tiene carácter divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional. Última revisión: noviembre de 2026

Escrito y revisado porSandra GonzálezPsicóloga General Sanitaria · Nº Col. AO-10736
Psicóloga General Sanitaria y fundadora de Miray. Perspectiva integradora, especialista en trauma, apego, regulación emocional y terapia EMDR.
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